USO
TRADICIONAL
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Adelgazamiento: Comer
espinacas crudas en ensalada, diariamente y en dosis pequeñas.
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Anemia: Consumir
espinacas para combatir la anemia.
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Arterioesclerosis: Ingerir
espinacas diariamente impide la formación de placas en las arterias.
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Ataque
Cardiaco: Consumir
espinacas habitualmente evita los ataques cardiacos.
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Cáncer
de Boca: Consumir
habitualmente espinacas en ensaladas.
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Cáncer
de Estómago: Consumir
habitualmente espinacas en ensaladas.
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Cáncer
de Pulmón: Ingerir
habitualmente espinacas inhibe la aparición de tumores cancerosos.
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Embarazo: Para
que el parto se efectúe con normalidad, consumir espárragos.
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Enfermedades
del Corazón: Consumir
habitualmente espinacas en ensaladas.
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Espina
Bífida: Ingerir
habitualmente espinacas.
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Estreñimiento: Consumir
espinacas ya que es rico en fibra y es fácilmente digerible. También
tomar caldo de espinacas hervidas.
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Formación
de Huesos: Consumir
espinacas ya que contiene zinc.
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Hipercarotenodermia: Tomar
jugo de espinacas.
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Hipertensión: Consumir
espinacas habitualmente disminuye la presión arterial alta.
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Infertilidad
Masculina: Consumir
espinacas diariamente.
CUIDADO
A pesar de las muchas propiedades de este alimento, deben abstenerse de comerlas las personas afectadas de enfermedades reumáticas o de riñón y, en todo caso no conviene consumirlas en exceso aún sin presentar estos síntomas. La razón se encuentra en su riqueza en ácido oxálico que se combina con otros minerales, especialmente magnesio, potasio y hierro, para formar oxalatos. Estos se depositan en las articulaciones en forma de cristales y dañan los tejidos, empeorando los síntomas de enfermedades como la gota, el reuma, la artritis, etc. De igual manera los oxalatos pueden producir piedras en el riñón, por lo que esta planta no es en absoluto recomendable para aquellas personas que han sufrido ataques de cálculos renales. Además, un consumo exagerado de plantas ricas en oxalatos, puede impedir la absorción de otros minerales necesarios para la salud, especialmente el calcio. Esto hace que, aunque sean de las plantas que posean más calcio, no son recomendables como opción para evitar la osteoporosis. Una manera de evitar la absorción de la mayor parte de este ácido es comerlas hervidas, y cambiarles el agua cuando estén a mitad cocer. De esta manera eliminamos parte del ácido que contienen.
A pesar de las muchas propiedades de este alimento, deben abstenerse de comerlas las personas afectadas de enfermedades reumáticas o de riñón y, en todo caso no conviene consumirlas en exceso aún sin presentar estos síntomas. La razón se encuentra en su riqueza en ácido oxálico que se combina con otros minerales, especialmente magnesio, potasio y hierro, para formar oxalatos. Estos se depositan en las articulaciones en forma de cristales y dañan los tejidos, empeorando los síntomas de enfermedades como la gota, el reuma, la artritis, etc. De igual manera los oxalatos pueden producir piedras en el riñón, por lo que esta planta no es en absoluto recomendable para aquellas personas que han sufrido ataques de cálculos renales. Además, un consumo exagerado de plantas ricas en oxalatos, puede impedir la absorción de otros minerales necesarios para la salud, especialmente el calcio. Esto hace que, aunque sean de las plantas que posean más calcio, no son recomendables como opción para evitar la osteoporosis. Una manera de evitar la absorción de la mayor parte de este ácido es comerlas hervidas, y cambiarles el agua cuando estén a mitad cocer. De esta manera eliminamos parte del ácido que contienen.
