Un
hematoma también puede ser llamado contusión o magulladura. Son
lesiones originadas por una acción que chocan de forma violenta
contra nuestro organismo, apareciendo una zona de nuestra piel de
distinto color, debido a una acumulación de sangre producida por la
rotura de pequeños vasos sanguíneos. Los hematomas pequeños
son frecuentes entre los niños por los golpes que se dan a menudo.
Los hematomas extensos son consecuencia de golpes fuertes.
Nuestra piel no se rompe, gracias a su elasticidad, lo que se produce
es un sangrado interno. Entre
sus síntomas están el dolor en la parte afectada, inflamación, y
cambio del color de la piel; empezará de color rosáceo, luego
cambiará a un color azuloso, con los días pasará a ser
amarillo-verdoso y finalmente a medida que nuestra piel vaya sanando
regresará a su color normal.
Remedios
Caseros
Árnica: aplicar
compresas o envoltura frías con tintura de árnica 3-6 veces al día.
Caléndula: realizar
una infusión mezclando una taza de agua hervida con una cucharada de
caléndula, empapar una gasa y aplicarla durante 15 minutos
este remedio casero sobre la zona afectada.
Carne: aplicarse
filete de carne fría en las zonas débiles como párpados, pómulos,
cara, etc.
Cataplasma
de cebolla: calentar
un trozo de cebolla en una sartén. Ponerlo sobre una gasa y
aplicarlo a modo de cataplasma durante 4 o 5 horas.
Col: emplastos
col cruda y rallada.
En general, puede decirse que dichos baños son un remedio excelente para todos aquellos que tienen alguna dolencia en los pies, y un arma poderosa para combatir las impurezas de la sangre.
En general, puede decirse que dichos baños son un remedio excelente para todos aquellos que tienen alguna dolencia en los pies, y un arma poderosa para combatir las impurezas de la sangre.
Eucalipto: tomar
baños de tina con agua caliente con eucalipto.
Flores
de heno: baños
de pies, en una vasija de agua hirviendo se echan de 3 a 5 puñados
de flores de heno, se tapa la vasija y se deja enfriar la mezcla
hasta la temperatura de 31 a 32° c.
Hielo: después
de recibir un golpe aplicar sobre la zona afectada una bolsa de
cubitos de hielo. Esto hace que los vasos sanguíneos se
cierren y no salga la sangre.
Jengibre: aplicar
una compresa de jengibre sobre la zona afectada y friccionar.
Maíz: emplastos
de harina de maíz.
Manzanilla: tomar
baños calientes con agua de manzanilla, sobretodo en la parte
afectada.
Nabo: emplasto
nabos crudos y rallados.
Patatas: emplasto
de patatas crudas y rayadas.
Vinagre
de manzana casero: el
vinagre de manzana es muy beneficioso para la salud, pues posee una
potente combinación de sales minerales, materias orgánicas y ácido
acético. Eso sí, no a todo el mundo le conviene: quienes padecen
úlceras gástricas, gastritis, estreñimiento o problemas
intestinales deben abstenerse o tomarlo en pequeñas dosis.
