domingo, 29 de diciembre de 2013

DIARREA INFANTIL













La diarrea es, tal vez, una de las dolencias que más afecta a los niños en su primera infancia (entre los 4 a 30 meses).  
En el caso de los bebés, no resulta fácil determinar si tienen diarrea, ya que durante los primeros meses de vida sus deposiciones son frecuentes.
Para saber si tiene diarrea, es importante saber que antes de su aparición, el bebé llora con más frecuencia de lo habitual e incluso no desea comer
Puede que, luego, se presente fiebre y vómito antes que el bebé comience a evacuar frecuentemente heces sueltas e incluso acuosas, de color pardo verdoso y de peor olor de lo habitual.
Después, el bebé muestra un vientre hinchado, con frecuentes ruidos intestinales y, pasado cierto tiempo, éste se deshincha debido a la pérdida de líquidos.
Entre las causas más comunes de diarrea infantil están:
  • Infecciones virales (rotavirus).
  • Infecciones bacteriales (Salmonela, Shigella, E. coli, Campylobacter)
  • Infecciones parasitarias (Giardia)
  • Alergias a la leche u otro alimento
  • Cambios en la dieta (introducción de un alimento nuevo)
  • Efectos secundarios de medicamentos orales (sobre todo antibióticos)
  • Envenenamiento por alimentos (hongos, mariscos o alimentos contaminados)
  • Infecciones externas al tracto gastrointestinal, como las que afectan al aparato urinario, al tracto respiratorio, incluso, al oído medio )

Remedios populares

Remedio para la diarrea infantil:  Hervir, durante 5 minutos,1 litro de agua y cuando el agua esté templada, verter el jugo de 1 limón, 1 cucharadita de sal, otra de bicarbonato y 2 cucharadas de azúcar. Proporcionar al niño durante el día.

Remedio para la diarrea infantil: Lavar 2 manzanas y pelarlas.  Luego, hervirlas en 1/2 litro de agua durante 10 minutos.  Colar y proporcionar el jugo al niño de forma frecuente durante el día.

Remedio para la diarrea infantil: Verter en 10 onzas de agua 2 cucharadas de almidón de yuca y mezclar con el jugo de un limón pequeño y 1 cucharadita de azúcar moreno. Suministrar este remedio al niño.

Remedio para la diarrea infantil: Verter 1 cucharada de hinojo en 1 taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar. Proporcionar esta infusión al niño.

Remedio para la diarrea infantil: Hervir 1/2 kilo de zanahorias raspadas y cortadas en pedazos en 1 litro de agua hasta que se encuentren bien cocidas y pasarlas por la prensa de legumbres.   Agregar agua hervida hasta obtener un litro de sopa y 1 cucharadita de sal marina.  Proporcionar al niño con diarrea a lo largo del día y durante dos o tres días más.  Se aconseja dar la parte más líquida de la sopa con biberón y el resto con cuchara. Volver progresivamente a la dieta láctea, en cinco o seis días, disminuyendo la cantidad de zanahorias de 500 a100 g por un litro de agua.

Remedio para la diarrea infantil:  Lavar 100 gramos de arroz en agua caliente, remojar por tres horas; poner al fuego en un recipiente de aluminio y hervir a fuego lento hasta que suavice, reponiendo el líquido que se evapore. Después de la cocción, debe quedar un litro de líquido. Dejar enfriar un poco, machacar perfectamente, colar y agregar una pizca de sal y una cucharada de azúcar. El primer día que se presente la diarrea, dividir esta papilla en cinco porciones.  Este remedio es indicado para niños mayores de un año que no sean alimentados con leche materna:

Recomendaciones

Proporcionar al niño una dieta ligera.  Una vez superada la diarrea, es necesario iniciar nuevamente la alimentación con una manzana rallada o con banano madurado a término medio, cada tres horas, observando la aceptación.  

No ofrecer leche de vaca o productos lácteos. Muchos niños tienen problemas para digerir la leche de vaca cuando están enfermos. Eso es porque la enfermedad causa frecuentemente un daño superficial a los intestinos, que interfiere con la producción normal de lactasa, la enzima que ayuda a digerir la lactosa en la leche. Si el bebé consume fórmula con leche de vaca, es necesario cambiarla por una de soja o una hipoalergénica que no contenga lactosa. Si todavía el bebé toma leche de su madre, se debe continuar haciéndolo para su fortalecimiento.

Leer con cuidado las etiquetas de fórmulas para bebé. Si ha estado mezclando fórmulas en forma incorrecta, es necesario revisar con cuidado las etiquetas y asegurarse de que sus medidas sean exactas.

Vigilar la zona del pañal. Un niño con diarrea puede sufrir de una dolorosa irritación del ano. Esto es debido al hecho que las enzimas que nos ayudan a digerir la comida también están presentes en las evacuaciones, e irritan dicha zona.  En caso que aparezcan, se debe lavar el área con agua corriente y jabón para retirar las enzimas.

Acudir al pediatra si la diarrea se presenta en recién nacidos o en niños de meses.  Igualmente, se debe ir al doctor si el niño tiene más de tres años y presenta los siguientes síntomas junto con la diarrea:
  • Fiebre durante más de veinticuatro o cuarenta y ocho horas
  • Heces sanguinolentas
  • Vómitos durante más de doce o veinticuatro horas
  • Vómitos de color verde, teñidos de sangre o con un aspecto que recuerda al café molido
Es importante saber que la diarrea puede resultar peligrosa en la medida que se incremente la deshidratación (pérdida de agua y sales).  Por ello,  los padres deben estar alerta para informar al pediatra inmediatamente si se presenta algunos de estos signos y síntomas:
  • Tiene la boca seca y pegajosa
  • Al llorar, no produce lágrimas
  • Hundimiento de las fontanelas (si se trata de un infante o de un niño de menos de dos años)
  • Letargo o apatía.
  • Ojos hundidos
  • Manos y pies fríos y pálidos
  • Piel arrugada
  • Pasa varias horas sin orinar
Para evitar la deshidratación, los bebés de hasta 10 kg, con diarrea y vómito deben recibir cerca de 180 ml de líquido diariamente por cada kg de peso mientras que los niños con más de 10 kg deben recibir al día de 60 a 90 ml por kg de peso.

Ponerse en contacto con el doctor otra vez si la diarrea persiste por más de tres semanas.  Es necesario conocer que los niños de seis meses a tres años de edad que tienen diarrea también tienen el riesgo de desarrollar una condición llamada prolapso intestinal (Una parte del intestino se introduce en otra como resultado de la fuerza de los músculos intestinales).  Ante el menor síntoma, llamar de inmediato al pediatra.