La
diarrea es, tal vez, una de las dolencias que más afecta a los niños
en su primera infancia (entre los 4 a 30 meses).
En
el caso de los bebés, no resulta fácil determinar si tienen
diarrea, ya que durante los primeros meses de vida sus
deposiciones son frecuentes.
Para
saber si tiene diarrea, es importante saber que antes de
su aparición, el bebé llora con más frecuencia de lo
habitual e incluso no desea comer
Puede
que, luego, se presente fiebre y vómito antes que el bebé
comience a evacuar frecuentemente heces sueltas e incluso acuosas, de
color pardo verdoso y de peor olor de lo habitual.
Después,
el bebé muestra un vientre hinchado, con frecuentes ruidos
intestinales y, pasado cierto tiempo, éste se deshincha debido
a la pérdida de líquidos.
Entre
las causas más comunes de diarrea infantil están:
- Infecciones virales (rotavirus).
- Infecciones bacteriales (Salmonela, Shigella, E. coli, Campylobacter)
- Infecciones parasitarias (Giardia)
- Alergias a la leche u otro alimento
- Cambios en la dieta (introducción de un alimento nuevo)
- Efectos secundarios de medicamentos orales (sobre todo antibióticos)
- Envenenamiento por alimentos (hongos, mariscos o alimentos contaminados)
- Infecciones externas al tracto gastrointestinal, como las que afectan al aparato urinario, al tracto respiratorio, incluso, al oído medio )
Remedios
populares
Remedio
para la diarrea infantil: Hervir,
durante 5 minutos,1 litro de agua y cuando el agua esté
templada, verter el jugo de 1 limón, 1 cucharadita de sal, otra
de bicarbonato y 2 cucharadas de azúcar. Proporcionar al
niño durante el día.
Remedio
para la diarrea infantil: Lavar
2 manzanas y pelarlas. Luego, hervirlas en 1/2 litro
de agua durante 10 minutos. Colar y proporcionar el jugo al
niño de forma frecuente durante el día.
Remedio
para la diarrea infantil: Verter en 10 onzas de agua 2
cucharadas de almidón de yuca y mezclar con el jugo de un limón
pequeño y 1 cucharadita de azúcar moreno. Suministrar este remedio
al niño.
Remedio
para la diarrea infantil: Verter
1 cucharada de hinojo en 1 taza de agua que esté
hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Proporcionar esta
infusión al niño.
Remedio
para la diarrea infantil: Hervir 1/2 kilo
de zanahorias raspadas y cortadas en pedazos en 1 litro de agua hasta
que se encuentren bien cocidas y pasarlas por la prensa de
legumbres. Agregar agua hervida hasta obtener un
litro de sopa y 1 cucharadita de sal marina. Proporcionar al
niño con diarrea a lo largo del día y durante dos o tres días
más. Se aconseja dar la parte más líquida de la sopa con
biberón y el resto con cuchara. Volver progresivamente a la dieta
láctea, en cinco o seis días, disminuyendo la cantidad de
zanahorias de 500 a100 g por un litro de agua.
Remedio
para la diarrea infantil: Lavar 100 gramos de
arroz en agua caliente, remojar por tres horas; poner al fuego
en un recipiente de aluminio y hervir a fuego lento hasta que
suavice, reponiendo el líquido que se evapore. Después de la
cocción, debe quedar un litro de líquido. Dejar enfriar un poco,
machacar perfectamente, colar y agregar una pizca de sal y
una cucharada de azúcar. El primer día que se presente la diarrea,
dividir esta papilla en cinco porciones. Este remedio es
indicado para niños mayores de un año que no sean alimentados
con leche materna:
Recomendaciones
Proporcionar
al niño una dieta ligera. Una vez superada la diarrea, es
necesario iniciar nuevamente la alimentación con una manzana
rallada o con banano madurado a término medio, cada tres horas,
observando la aceptación.
No
ofrecer leche de vaca o productos lácteos.
Muchos niños tienen problemas para digerir la leche de vaca cuando
están enfermos. Eso es porque la enfermedad causa frecuentemente un
daño superficial a los intestinos, que interfiere con la producción
normal de lactasa, la enzima que ayuda a digerir la lactosa en la
leche. Si el bebé consume fórmula con leche de vaca, es
necesario cambiarla por una de soja o
una hipoalergénica que no contenga lactosa. Si todavía el bebé
toma leche de su madre, se debe continuar haciéndolo para
su fortalecimiento.
Leer
con cuidado las etiquetas de fórmulas para bebé. Si ha estado
mezclando fórmulas en forma incorrecta, es necesario revisar con
cuidado las etiquetas y asegurarse de que sus medidas sean
exactas.
Vigilar
la zona del pañal. Un niño con diarrea puede sufrir de una
dolorosa irritación del ano. Esto es debido al hecho que las enzimas
que nos ayudan a digerir la comida también están presentes en las
evacuaciones, e irritan dicha zona. En caso que aparezcan,
se debe lavar el área con agua corriente y jabón para retirar
las enzimas.
Acudir
al pediatra si la diarrea se presenta en recién nacidos
o en niños de meses. Igualmente, se debe ir al doctor si
el niño tiene más de tres años y presenta los siguientes
síntomas junto con la diarrea:
- Fiebre durante más de veinticuatro o cuarenta y ocho horas
- Heces sanguinolentas
- Vómitos durante más de doce o veinticuatro horas
- Vómitos de color verde, teñidos de sangre o con un aspecto que recuerda al café molido
Es
importante saber que la diarrea puede resultar peligrosa en la medida
que se incremente la deshidratación (pérdida de agua y sales).
Por ello, los padres deben estar alerta para
informar al pediatra inmediatamente si se presenta algunos de
estos signos y síntomas:
- Tiene la boca seca y pegajosa
- Al llorar, no produce lágrimas
- Hundimiento de las fontanelas (si se trata de un infante o de un niño de menos de dos años)
- Letargo o apatía.
- Ojos hundidos
- Manos y pies fríos y pálidos
- Piel arrugada
- Pasa varias horas sin orinar
Para
evitar la deshidratación, los bebés de hasta 10 kg, con
diarrea y vómito deben recibir cerca de 180 ml de líquido
diariamente por cada kg de peso mientras que los niños con más
de 10 kg deben recibir al día de 60 a 90 ml por kg de peso.
Ponerse
en contacto con el doctor otra vez si la diarrea persiste por más de
tres semanas. Es necesario conocer que los niños de seis meses
a tres años de edad que tienen diarrea también tienen el riesgo de
desarrollar una condición llamada prolapso intestinal (Una parte del
intestino se introduce en otra como resultado de la fuerza de los
músculos intestinales). Ante el menor síntoma, llamar de
inmediato al pediatra.
