Falsa
ortiga - Lamium maculatum
Lamium
significa boca abierta, lo cual explica la forma de la corola,
dividida en dos labios separados.
Las
flores se encuentran en grupos numerosos, en los nudos de la parte
alta del tallo. Posee cuatro largos estambres protegidos por el labio
superior.
Es
muy frecuente. La podemos encontrar en bordes de caminos, setos,
prados, bordes de cultivos, en lugares preferentemente sombreados,
bastante nitrificados y húmedos.
También
llamada ortiga fétida, ortiga muerta o chupamieles.
Florece
durante todo el año, especialmente de abril a octubre, y es muy
común en toda la península ibérica. El nombre popular de "Ortiga
muerta o falsa ortiga" describe por un lado la semejanza con la
ortiga y por otro no te pica, la puedes coger tranquilamente.
Propiedades
medicinales: La
raíz
contiene taninos que le confieren astringentes, por lo que se
utiliza en casos de diarreas y úlceras gastroduodenales.
Las
hojas,
al igual que la planta fresca, se emplean como reconstituyentes y
remineralizantes, por su gran contenido en sales minerales de hierro,
calcio, sílice, azufre, potasio y manganeso.
También
contiene ácidos orgánicos a los que debe su marcado efecto
diurético, razón por la que se emplea muy comúnmente en oligurias,
urolitiasis, nefritis, edemas, obesidad e incluso (de forma externa)
en casos de reumatismo y gota.
Se
ha observado que presenta una cierta acción antidiabética, por
lo que se puede emplear asimismo en determinados cuadros de diabetes.
Contiene provitamina A y mucílago.
Tiene
propiedades
- analgésicas
- antialérgicas
- antianémicas
- antigotosas
- antihistamínicas
- antiinflamatorias
- antirreumáticas
- astringentes
- colagogas
- depurativas
- diuréticas
- galactogenas
- hemostáticas.
Usos:
Aplicaciones culinarias: Las hojas jóvenes se añaden a cocidos. Es un buen aditivo para las dietas ya que es muy nutritiva, es fácilmente digerible y contiene altas cantidades de hierro y vitaminas, especialmente A y C; sólo deben usarse las hojas jóvenes ya que las adultas desarrollan unas partículas irritantes para el riñón.
Aplicaciones culinarias: Las hojas jóvenes se añaden a cocidos. Es un buen aditivo para las dietas ya que es muy nutritiva, es fácilmente digerible y contiene altas cantidades de hierro y vitaminas, especialmente A y C; sólo deben usarse las hojas jóvenes ya que las adultas desarrollan unas partículas irritantes para el riñón.
Las
ortigas se pueden cocinar como una verdura cualquiera y en
combinación con otras verduras y hortalizas y después aliñarlas
con aceite y sal. Su gusto es parecido a las acelgas o las
espinacas.
También se utiliza para hacer tortilla y sopa, y en este último caso se añadirá apio y cebolla y se dejará cocer durante veinte minutos, resultando ideal contra el colesterol.
También se utiliza para hacer tortilla y sopa, y en este último caso se añadirá apio y cebolla y se dejará cocer durante veinte minutos, resultando ideal contra el colesterol.
Infusión: Se
debe preparar calentando un cuarto de litro de agua y una vez
comience a hervir se añade una cucharada de hojas frescas y jóvenes.
Acto seguido se retira del fuego, se tapa y se deja reposar de 10 a
15 minutos. Antes de tomarla se tiene que pasar la infusión por el
colador.
Decocción
de las hojas: Tres
gramos de hojas trituradas se añaden a 250 mililitros de agua
dejándolo hervir durante tres minutos, para después -todavía
caliente- dejarlo en reposo durante veinte minutos. El líquido
obtenido se puede administrar hasta tres veces al día.
Decocción
de las raíces:
Se añaden cuarenta gramos a un litro de agua, dejándolo hervir
durante diez minutos. Del líquido obtenido se puede tomar una taza,
tres veces al día.
Jugo
de la planta fresca:
Se extrae pasando la planta directamente por una licuadora, y es
posiblemente el método con el cual se consigue aprovechar más las
propiedades de la ortiga. El jugo o zumo se emplea para empapar
compresas que se aplican sobre la piel, con el fin de calmar
afecciones reumáticas. También se utiliza como hemostático, pues
corta el flujo de sangre presente
en
casos de epistaxis.
Jarabe: Se
prepara con una decocción de las hojas que se pondrán en un bote
con agua hirviendo durante tres minutos y se dejará reposar durante
un cuarto de hora. Se pasa la decocción por el colador y
seguidamente se endulza mucho. Posteriormente se calienta la crema
resultante al baño María mientras se remueve lentamente hasta que
la mezcla tenga cierto espesor. Se deja enfriar y se guarda en la
nevera. La dosis normal diaria es de una a tres cucharadas.
Es aconsejable endulzar la infusión, el zumo o la decocción con miel puesto que su gusto no es del todo agradable, se asemeja mucho a una verdura cualquiera y no a un té o infusión convencional. También desprende un olor bastante fuerte, poco agradable y difícil de desprender de la ropa.
Es aconsejable endulzar la infusión, el zumo o la decocción con miel puesto que su gusto no es del todo agradable, se asemeja mucho a una verdura cualquiera y no a un té o infusión convencional. También desprende un olor bastante fuerte, poco agradable y difícil de desprender de la ropa.

