Las
aftas infantiles son inflamaciones y/o ulceras de la mucosa bucal,
son dolorosas y recurrentes. Se presentan como placas, vesículas,
manchas grises y/o blanquesinas o prominencias del mismo color
repartidas irregularmente en la mucosa bucal, en los bordes de la
lengua y a veces se extiende a las vías digestivas o respiratorias
superiores. Se clasifican en leves, severas y herpetiformes.
Las leves; son erosiones pequeñas y solitarias que desaparecen entre
los seis y diez días desde su aparición sin dejar cicatriz.
Las severas; son úlceras más grandes, más profundas y mucho más
dolorosas que tardan entre tres y ocho semanas en curarse y dejan
cicatriz. Las aftas mayores; pueden producir fiebre, babeo en
bebés, irritabilidad, malestar general, decaimiento e inapetencia.
Las herpéticas; están constituidas por úlceras múltiples en forma
de ramillete. Su ocurrencia está asociada a factores
hereditarios, alérgicos, infecciosos, endocrinos, traumáticos,
psicológicos o un sistema inmunológico deprimido; otros la
presencia de gérmenes en la parte bucal; por ácidos provenientes
del estómago; vómitos frecuentes, alimentación muy rica en
azucares, etc. Al margen de que las llagas en la boca se
deban a una infección pasajera, también pueden ser síntoma de una
deficiencia específica nutritiva de minerales como el hierro o de
vitaminas como la vitamina A. También pueden ser un síntoma
externo de la gestación de enfermedades más graves como la
enfermedad de Crohn (inflamación del intestino) o la celiaquía (que
afecta a las vellosidades intestinales). A menudo se confunde
un afta bucal con una infección por el virus herpes, relativamente
frecuente en niños pequeños entre los 3 y 4 años de edad, aunque
esta infección suele ser más dolorosa y suele ir acompañada de
fiebres más altas. Las aftas bucales suelen producir ardor o
picor intenso durante una y dos semanas. Por tanto, conviene
hacer cambios en la textura de los alimentos, escogiendo los más
blandos y endulzando ligeramente los más ácidos para que la dieta
no resulte monótona y aburrida.
REMEDIOS
CASEROS O TRATAMIENTOS NATURALES
Abedul: este
remedio casero consiste en realizar gargarismos con el líquido
resultante de la decocción durante 10 minutos de una cucharada de
corteza seca por taza de agua con unas gotas de limón.
Aloe
Vera: Chupar
un trozo de pulpa de Aloe Vera con constancia, luego masticarlo y
tragarlo. Uno o dos veces al día. Luego frotar con agua al
terminar de chupar el trozo de aloe vera.
Anís: Infusión
mixta a partes iguales de media cucharadita de frutos de anís
machacados y hojas secas de malvavisco, menta y salvia. Realizar
enjuagues.
Arándanos: remedio
casero recomendado por el efecto antiséptico de estos frutos ayuda a
combatir la proliferación de los gérmenes y facilita la
cicatrización de la herida. Es muy recomendable masticar unos
cuantos de ellos un par de veces al día.
Arcilla
Medicinal: Aplicarse
arcilla en la zona afectada, en forma de compresa. Es bueno
mantener la boca abierta para que la aplicación sea efectiva; tratar
de no tragarse la arcilla.
Bebidas
frias: Darle
al niño bebidas frías para aliviar el dolor; también es bueno
hielo con limón para niños mayores.
Bicarbonato: Preparar
este remedio casero de la siguiente manera:Colocar una cuchara de
bicarbonato en un recipiente limpio y agregar gotitas de agua
esterilizada hasta lograr la consistencia de una pasta. Hacer
enjuagues con una solución de agua tibia con una cucharadita de
bicarbonato de sodio, también puedes aplicarte el bicarbonato de
sodio directamente sobre la llaga y esperar a que este se disuelva.
Aplicarse en las mañanas y noches.
Caldo
de Higos Frescos: Preparar
este remedio casero de la siguiente manera: Cortar 3-4 higos frescos
y calentarlos en leche durante 5 minutos. Colar la leche y
dejar enfriar. Aplicar 2-3 veces al día con una gasa.
Canela: Enjuagarse
con el líquido resultante de la infusión de media cucharadita de
canela en rama desmenuzada por vaso de agua.
Cebada: preparar
este remedio casero de la siguiente manera: Hervir ¼ de kilo de
cebada en un litro de agua hasta que los granos queden blandos. Luego
retirar del fuego, machacar hasta obtener una pasta poco consistente,
que se pasa por presión a través de un lienzo. Una vez filtrada,
hervir nuevamente el líquido hasta que evaporar una tercera parte
del volumen. Tomar una taza por la mañana y otra por la tarde con
miel.
Comidas
Frías: Ligeramente
frías, para evitar que el niño sienta dolor y rechace.
Cura
de Vitamina A:
Incluir, durante los días que duren las llagas en la boca, un
licuado de zanahoria y manzana para desayunar o merendar, un bol de
crema de calabaza y zanahoria para cenar o comer, y una fruta diaria
(o zumo) rica en esta vitamina, como zanahorias, espinacas cocidas,
perejil.
Equinácea: Este
remedio casero constituye un estupendo bactericida. Ayuda en la
cicatrización de las llagas. Realizar enjuagues bucales con el
líquido de la planta fresca. Diluir unas gotas de tintura en agua y
realizar enjuagues bucales.
Frambuesa: Externamente
las propiedades astringentes de esta planta pueden aprovecharse en el
tratamiento de dolores de garganta, anginas, llagas en la boca,
inflamación de las encías, etc. Decocción durante 1/4 de hora de 5
cucharadas de hojas secas por litro de agua. Dejar reposar 15 minutos
más. Realizar gargarismos o enjuagues con el líquido
resultante.
Gasa
Esterilizada:
Para higienizar la boca del niño; envuelva
su dedo índice con una gasa esterilizada, unte con el preparado y
limpie las placas; no frote con fuerza.
Genciana: Los
preparados con violeta de genciana son un buen recurso para las aftas
en niños pequeños.
Grosellas: Enjuagarse
la boca con agua de grosellas rojas o negras.
Limón: Se
recomienda este remedio casero por ser un excelente bactericida.
Se pueden realizar enjuagues o pinceladas con el jugo fresco.
Llantén: Por
su contenido en mucílagos ejerce propiedades emolientes, es decir
suavizantes de las mucosas respiratorias, por lo que utiliza para
curar el dolor de garganta o la boca irritada o con llagas causadas
por las infecciones. Realizar enjuagues bucales con el líquido
resultante de la infusión de una cucharadita de hojas secas por taza
de agua.
Madreselva: Para
el tratamiento de las llagas de la piel se puede realizar una
decocción de 5 cucharadas de hojas secas durante 12 minutos. Después
de enfriarse, aplicar con una gasa encima de la zona afectada.
Este mismo tratamiento resulta muy eficaz para el tratamiento de las
úlceras de la boca heridas. Realizar enjuagues bucales con el
líquido resultante de este remedio casero.
Malva: Enjuagues
con la decocción durante 10 minutos de una cucharadita de flores por
taza de agua. Infusión mixta de malva y tomillo, realizar enjuagues.
Malvavisco: Realizar
enjuagues con el líquido resultante de una decocción de 10 minutos
un puñado de raíz seca en un litro de agua.
Manzanilla: Por
sus propiedades antisépticas las infusiones bien cargadas de
manzanilla resultan ideales para realizar enjuagues bucales para
impedir las infecciones que pueden causar las llagas de la boca.
Infusión de una cucharada y media de flores por vaso de agua.
Realizar enjuagues bucales. No tragar, la manzanilla muy cargada
resulta vomitiva.
Mirra: Utilizada
por su contenido en taninos que ayudan a la cicatrización de las
llagas. Aplicar polvo de mirra sobre la llaga. De venta
en farmacias y herbolarios.
Roble: este
remedio casero es recomendado por su contenido en taninos y
flavonoides que le confiere propiedades astringentes y antibióticas.
Enjuagues realizados con la maceración de una cucharada de corteza
fresca en un litro de vino tinto durante 4 días ayudarán a
desinflamarlas y detendrán la salida de la sangre.
Romero: Enjuagarse
la boca cada 4 horas durante 5 minutos con infusión de romero,
elaborada con unas pizquitas de hojas y flores secas hervidas en ½
litro de agua. Dejar reposar el remedio casero a fuego lento10
minutos y guardar. Mantener el tratamiento hasta que
desaparezca los síntomas
Salvia: Enjuagarse
la boca 2-3 veces al día con una infusión de hojas de salvia.
Remedio casero recomendado porque tiene propiedades bactericidas,
antiinflamatorias y cicatrizantes.
Sello
de Oro: Las
propiedades hemostáticas de los alcaloides se combinan con las
propiedades vulnerarias que le proporcionan su riqueza en zinc, la
vitamina C y la sacarosa para conseguir que esta planta sea adecuada
en el tratamiento externo de las enfermedades de la piel.
Realizar tres aplicaciones diarias con tintura de sello de oro, que
puede comprarse en tiendas especializadas o farmacias, sobre las
úlceras de la boca.
Tomate: Se
recomienda este remedio casero por ser excelente para esta enfermedad
consumir en cantidades.
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