USO
TRADICIONAL
Asma:
Comer
mango medio asado, antes de dormir.
Bronquitis: Combate
la bronquitis. Infusión de flores del mango.
Coagulación
de Sangre: Decocción
durante 20 minutos de un par de hojas semisecas al sol durante 14
horas, cortadas en trocitos en un litro de agua. Dejar reposar
durante 60 minutos y tomar un par de vasos al día durante 3 días.
Descansar durante una semana y repetir el tratamiento anterior.
También puede mezclar con jugo de piña o de mango.
Estreñimiento
Crónico: Ingerir
jugo de mango. Comer mango maduro en ayunas.
Espasmos: Ingerir
jugo de mango.
Gases: Ingerir
jugo de mango.
Hemorragias: Fortalece
los capilares e impide que se rompan las pequeñas venitas. Decocción
durante 20 minutos de un par de hojas semisecas al sol durante 14
horas, cortadas en trocitos en un litro de agua. Dejar reposar
durante 60 minutos y tomar un par de vasos al día durante 3 días.
Descansar durante una semana y repetir el tratamiento anterior.
Mezclar con jugo de piña o de mango.
Indigestión: Ingerir
jugo de mango.
Laxante: Contiene
fibra lo que le otorgan propiedades laxantes. Comer mangos verdes a
voluntad.
Mucolítico: Disuelve
las mucosidades. Infusión de una cucharadita de flores secas por
vaso de agua. Un par de vasos diarios.
Nervios
en el Estómago: Ayuda
a calmar el estómago. Ingerir jugo de mango.
Pecho
Cargado: Infusión
de una cucharadita de flores secas por vaso de agua. Un par de vasos
diarios.
Desinflamar
la Piel: Desinflama
las partes golpeadas y borra las manchas que deja la sangre.
Cocimiento de las hojas de mango en forma de fomento.
Presión
Arterial Alta: Rebaja
la hipertensión. Decocción durante 20 minutos de un par de hojas
semisecas al sol durante 14 horas, cortadas en trocitos en un litro
de agua. Dejar reposar durante 60 minutos y tomar un par de vasos al
día durante 3 días. Descansar durante una semana y repetir el
tratamiento anterior.
Resfriado: Infusión
de una cucharadita de flores secas por vaso de agua. Un par de vasos
diarios.
Vómitos: Ingerir
jugo de mango.
TOXICIDAD:
Las ramas, las hojas y la piel verde de los frutos contienen una resina rica en mangiferina, ácido mangiférico y mangiferol que posee propiedades irritantes para la piel pudiendo causar dermatitis por contacto en algunas personas, incluso con aparición de ampollas.
La floración del mango produce reacciones alérgicas que se atribuyen a las emanaciones del ácido esencial de las mismas, rico en mangiferol y mangiferona.
El humo que se desprende del fuego realizado con madera de mango también resulta irritante.
Las ramas, las hojas y la piel verde de los frutos contienen una resina rica en mangiferina, ácido mangiférico y mangiferol que posee propiedades irritantes para la piel pudiendo causar dermatitis por contacto en algunas personas, incluso con aparición de ampollas.
La floración del mango produce reacciones alérgicas que se atribuyen a las emanaciones del ácido esencial de las mismas, rico en mangiferol y mangiferona.
El humo que se desprende del fuego realizado con madera de mango también resulta irritante.
