lunes, 26 de mayo de 2014

ESPELTA O ESCANDA

















Origen

El origen de la espelta se sitúa hace casi 7000 años en Irán, extendiéndose su cultivo hacia oriente, por lo que existen referencias de su uso en el Antiguo Egipto e incluso en China, en donde también se utilizó, aparte de cómo alimento, en la elaboración de bebidas del tipo de la cerveza.

Poco a poco a través de los Balcanes llegó a Europa y en la Edad Media constituía el cereal con el que elaboraban el pan para las clases más pudientes, quedando el pan de centeno destinado para las gentes más pobres. Es en el siglo XIX cuando comienza el declive de la espelta debido principalmente a la presencia de una dura corteza que protege el grano y que necesita de su descascarillado antes de la molienda, aunque también influyó su bajo rendimiento productivo a la hora de ser cultivada. Comienza poco a poco a dejar de usarse la escanda, quedando relegada a elaboraciones tradicionales en núcleos rurales.

Propiedades

Dolor de cabeza
La espelta contiene riboflavina, un compuesto esencial para evitar los dolores de cabeza. Una rebanada de pan de espelta tendrá el 76% de la cantidad diaria recomendada de riboflavina, así que es una buena opción para decirle adiós a las migrañas.

Arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares
La arteriosclerosis es el endurecimiento de las arterias debido a los altos niveles de colesterol malo, que también contribuye en las enfermedades cardiovasculares. La niacina que contiene la espelta reduce significativamente estos niveles y reduce la formación de coágulos de sangre.

Además, la fibra de la espelta reduce los niveles totales de colesterol, específicamente del LDL, y reduce la presión arterial. La espelta no curará esta enfermedad y otras que afectan al corazón, pero sin duda mejora notablemente los resultados.

Diabetes tipo II
La espelta, así como también otros granos integrales, es una rica fuente de magnesio. Este mineral se ha demostrado que disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo II. También ayuda en el control de los niveles de azúcar en sangre.

Cálculos biliares
Un estudio publicado en el American Journal of Gastroenterology demuestra que consumir alimentos ricos en fibra insoluble, como la espelta, ayudan a las mujeres a evitar los cálculos biliares.
La fibra insoluble acelera el tránsito intestinal y reduce la secreción de ácidos biliares, que en cantidades excesivas son los que forman los cálculos. Además, aumenta la sensibilidad a la insulina y disminuye los triglicéridos.

Cáncer de mama

La fibra de la espelta ofrece una protección extra contra el cáncer de mama. Lo ideal es que las mujeres menopáusicas aumenten su consumo de granos, incluyendo a este entre uno de los preferidos.