EPILEPSIA
Remedios
populares
- Remedio preventivo para la epilepsia: Verter 1 cucharada de corteza de tilo, previamente lavada y picada, en 1 taza de agua que esté hirviendo. Tapar, dejar reposar y colar. Tomar lentamente 1 taza cada tercer día. Este remedio ayuda a relajar los nervios, ya que su estimulación puede causar un ataque de epilepsia.
- Remedio preventivo para la epilepsia: Hervir 1 cucharada de valeriana en una taza de agua por 5 minutos. Tapar y dejar en infusión. Tomar 1 taza al día (preferiblemente a media tarde) durante una semana. Descansar 2 semanas y volver a tomar por una semana. Este remedio, al igual que el anterior, tranquiliza el sistema nervioso.
- Remedio preventivo para la epilepsia: Consumir a diario avellanas, nueces, piña o ananá, higos y cereales integrales, ya que aportan manganeso que ayuda a evitar las convulsiones:
- Remedio preventivo para la epilepsia: Ingerir yogur, queso, pescado con espinas (sardinas o salmón enlatados), berro, brócoli o frutos secos que son ricos en calcio y que contribuye a controlar los impulsos nerviosos
- Remedio preventivo para la epilepsia: Reducir a polvo, en un mortero, los siguientes ingredientes: 7 gr de raíz de valeriana, 25 gr de raíz de artemisa, 4 gr de hojas de romero, 6 gr de aristoloquia, 3 gr de ruda y 4 gr de hojas de muérdago. Añadir 100 gr de miel y amalgamar bien los ingredientes. 2 cucharaditas al día, cada una de ellas en una oblea, lejos de las comidas:
- Remedio preventivo para la epilepsia: Consumir diariamente repollito de Bruselas, pollo, papa, coliflor, berro, maní, banana, brotes desoja que son fuentes de vitamina B6 de la que suelen ser deficitarios los epilépticos:
Recomendaciones
Evitar
estados estresantes que puedan facilitar el nerviosismo y la
intranquilidad.
Controlar
el uso de videojuegos y similares en los niños, ya que su exceso
puede precipitar los ataques epilépticos (Descansar la vista por 10
minutos cada hora y permanecer en una sala bien iluminada, etc.)
Dormir
lo suficiente (de 7 a 8 horas de sueño).
Tomar
las siguientes medidas en caso de presenciar un ataque epiléptico:
- Atenuar, en lo posible, la caída del afectado para que no se hiera o se produzca lesiones.
- Apartarlo de los lugares que pueden representar un peligro por la presencia de agua, fuego, máquinas, objetos hirientes, etcétera.
- Aflojar las prendas de vestir especialmente en el cuello y en la cintura.
- Evitar que el epiléptico se muerda la lengua. Para ello es conveniente introducirle entre los dientes un objeto blando, como por ejemplo un pañuelo doblado.
- No dramatizar la situación, evitar la intervención intempestiva de las personas que se hallen presentes y esperar a que el enfermo se vaya recuperando progresivamente de forma natural.
- No dejar solo al enfermo mientras dure la crisis ni siquiera para avisar al médico
