PLANTA QUE CURA EL CANCER
KALANCHOE DAIGREMONTIANA
Hace tres años, estando un día en el invernadero, vino a visitarme un ciudadano paraguayo que vivía en un pueblo cercano al mío, atraído por la noticia de que yo cultivaba Stevia, planta originaria de su País.
Al cabo de poco rato me ofrece una pequeñita planta que tenia guardada en su mano, a la cual llamaba “colombiana”, a cambio de una Stevia, para a continuación decirme que en Paraguay gracias a a esta planta , la “colombiana” , se curaban de cáncer y aquí en España algunas veces con quimioterapia nos quemaban vivos, argumentando además que en su país la mayoría no se pueden costear los tratamientos carísimos de la medicina oficial.
La cosa quedó así, hasta que unos dos meses más tarde, casualidades de la vida, vino otra persona, Carles, de Lleida, interesado por la Stevia y al observar la planta “colombiana” un poco crecida, un poco sorprendido me da la grata noticia de que su mujer con un cáncer de mama con un tumor calificado de grande, al combinar la quimioterapia previa a la cirugía, con la “colombiana”, redujo el tumor más de la mitad de su tamaño y los ganglios linfáticos aparecieron limpios. Me comentó que estos resultados tan positivos los atribuye en buena parte a la planta, que ya me define entonces botánicamente comoKalanchoe daigremontiana o popularmente Aranto.
Carles había obtenido esta planta de un amigo que había viajado a Colombia unos años antes, y desde entonces siempre conservó varios ejemplares en su casa.
Ha ido pasando el tiempo y el boca a boca ha llevado hasta mi casa a muchas personas graves de cáncer, con resultados en algunos casos tan espectaculares, que me ha movido a divulgar públicamente este conocimiento.
Yo no estoy capacitado para decir si todos los cánceres se pueden tratar con esta planta, pero sí ya puedo afirmar rotundamente, que al menos ninguna reacción negativa ha sufrido ninguna de las decenas de personas que se han tomado y se están tomando la Kalanchoe, y que muchos de ellos han notado mejorías que los médicos no pueden entender.
Hay un caso de cáncer de hígado que después de comprobar los médicos en la mesa de operaciones que su hígado no tenia remedio, volvieron a cerrar la herida sin intervenir en el hígado, mandando a la persona a casa con dos meses de pronóstico de vida. Esto fue en Agosto del 2009 y hoy casi un año después este hígado está recuperado. Su tratamiento después de la operación frustrada ha sido únicamente un trozo de una hoja de otra Kalanchoe también medicinal llamada Kalanchoe gastonis o popularmente Ojaransín. ¿Por qué otra variedad de Kalanchoe? Pues porque la persona interesada que vive en Almería, después de hablar con una ciudadana ecuatoriana, le recomendó que para problemas de hígado quizás seria mejor esta variedad.http://www.dolcarevolucio.cat/es/testimonios/cancer
Creo que las tres variedades de Kalanchoe que está divulgando la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales tienen parecidas propiedades.http://www.dolcarevolucio.cat/es/las-plantas/kalanchoe
Y lo bueno del asunto es que si se acabara de ratificar lo que estoy diciendo podría ser un tratamiento casi gratuito, frente al robo a mano armada que significan la Quimio y Radioterapia.
De una sola planta de Kalanchoe, la misma persona interesada, en un solo año se puede hacer miles de nuevas plantas.
De la efectividad de la planta ya tienen conocimiento algunos oncólogos de Catalunya y con buena voluntad van a iniciar algunas pruebas con ratas porque con humanos el protocolo de investigación no se lo permite. Pero este procedimiento va a retrasar muchos años los resultados de la investigación.
I es una lástima porque hoy en día muchas personas, en el periodo que va del diagnóstico del tumor a la cirugía, estarían dispuestas a autorizar ser objeto de estudio tomando Kalanchoes en vez de Radio o Quimioterapia y a valorar la reducción de tumor en el momento de la intervención.
Creo que oncólogos responsables , enfermos de cáncer y sociedad en general tenemos que exigir ya sin demoras ni mas excusas, la variación de los protocolos de investigación que solo impiden el trabajo de oncólogos abiertos a terapias naturales , el avance hacia terapias sencillas y efectivas y grandes ahorros en costes sanitarios
Aquí en este último punto debe estar el problema : la falta de negocio para una minoría criminal que está impidiendo el conocimiento de saberes populares muy útiles para el conjunto de la sociedad,
Enlace a estudios y artículos sobre kalanchoes:
No dejen de investigar otra planta extraordinaria , sobretodo en América Latina, que parece ser también efectiva para el cáncer , la cual estamos intentando cultivar en la Asociación Dulce Revolución de las Plantas medicinales , para transmitir conocimientos de uso y autocultivo:
la Graviola o Guanábana (Annona muricata L. Annonaceae)
Las Kalanchoe medicinales
- Kalanchoe
pinnata (Bryophyllum
pinnatum)
También
denominada “Planta de Goethe” ya que fue estudiada por el
botánico alemán. Otros nombres que recibe en América Latina:
Bruja, Yerba de Bruja, Prodigiosa, Hoja del Aire, Siempre Viva,
Colombiana, Ojaransín, Hojerilla.
- Kalanchoe
daigremontiana (Bryophyllum
daigremontianum)
Presenta
numerosos hijuelos o plantas nuevas en los bordes de las hojas. Las
hojas tienen unas manchas alargadas en la cara inferior. Recibe los
nombres de: Aranto,
Madre de miles, Kalanchoe mexicana.
- Kalanchoe
gastonis-bonnieri (Bryophyllum
gastonis-bonnieri)
El
nombre científico se puso en honor al botánico francés Gaston
Bonnier. Esta planta tiene las hojas más grandes que las especies
anteriores. Recibe los nombres de: Ojaransín,
Hojerilla, Oreja de burro.
Hay
que remarcar que los nombres populares a veces se aplican a una o más
especies y que varían según los países.
Uso
medicinal
Estas
kalanchoes son plantas que actúan de forma global dentro del cuerpo
y por lo tanto su espectro de acción es amplio. En medicinal
tradicional, especialmente en América Latina, Asia y África se usan
para tratar las siguientes enfermedades y dolencias:
-
Lesiones y enfermedades relacionadas con daños celulares, en
especial el cáncer.
- Heridas profundas y gangrenadas
- Infecciones, quemaduras
- Tumores y abscesos
- Reumatismo
- Inflamaciones
- Hipertensión
- Cólicos renales
- Diarreas
- Enfermedades psicológicas: esquizofrenia, crisis de pánico y miedos.
- Heridas profundas y gangrenadas
- Infecciones, quemaduras
- Tumores y abscesos
- Reumatismo
- Inflamaciones
- Hipertensión
- Cólicos renales
- Diarreas
- Enfermedades psicológicas: esquizofrenia, crisis de pánico y miedos.
Su
acción puede abarcar más allá de los puntos citados ya que se
produce sanación de daños celulares en diversos órganos del
cuerpo.
La
parte utilizada son principalmente las
hojas,
que tienen un gusto acidulado. Se pueden tomar de forma externa o
interna según lo que queramos tratar:
- Externamente:
hojas machacadas en forma de cataplasma, compresa o emplaste; zumo de
las hojas con aceite o vaselina para usar como ungüento.
Usada así, la planta es antiinflamatoria, antihemorrágica, astringente y cicatrizante.
Usada así, la planta es antiinflamatoria, antihemorrágica, astringente y cicatrizante.
- Internamente:
hojas crudas en ensalada; zumo fresco (añadir agua para dar más
volumen); hojas en infusión.
Dosis para uso interno: 30 gramos diarios de hoja fresca en dos tomas (equivalente a la medida de dos DNI). En infusión podemos tomar una antes de cada comida, con una dosis de una cucharadita de postres por infusión, es decir, tres infusiones al día.
Dosis para uso interno: 30 gramos diarios de hoja fresca en dos tomas (equivalente a la medida de dos DNI). En infusión podemos tomar una antes de cada comida, con una dosis de una cucharadita de postres por infusión, es decir, tres infusiones al día.
Contraindicaciones:
No tomarlas durante el embarazo ya que pueden estimular el útero. No
conviene usar la planta de forma continuada por largos periodos
de tiempo si no es para tratamiento. Su composición incluye
compuestos como los bufadienólidos que son glucósidos cardíacos,
por lo que en pacientes afectados por cardiopatías hay que
consultar con el médico. La investigación clínica efectuada sobre
las kalanchoe indica que puede haber toxicidad si se abusa de la
planta y señala que hasta dosis de 5 gramos de planta por kilo
de peso no hay toxicidad (esto equivale a unos 350
gramos de hoja para una persona de 70 kilos, que es una dosis de
cuatro a diez veces superior a la aconsejada).
Es
muy importante la actitud mental del enfermo a la hora de hacer el
tratamiento, cada cual según su aptitud pero siempre
deberíamos hacernos conscientes de que estamos utilizando un
ser vivo, que tiene una parte física pero también una energía
sutil que no vemos. Este ser vivo, la planta, tiene la virtud de
curarnos y por lo tanto debería haber un respeto y una toma de
conciencia ante esta realidad. En Latinoamérica, por ejemplo, la
medicina tradicional tiene muy en cuenta estos aspectos. Igualmente,
nuestra actitud ante las enfermedades debe ser lo más positiva
posible ya que debemos mirar de aprovechar la adversidad
para aprender.