Cardo
(Cynara cardunculus)
Denominaciones
Card
comú, Cardo, Cardo de comer, Cynara cardunculus, Herba colera,
Kardabera, Kazkarro
Descripción
El
cardo es una planta herbácea,
de tallo gigantesco,
erguido y densamente cubierto de hojas
espinosas
y lanceoladas. Las hojas son lisas en la cara superior, volviéndose
tomentosas en la cara inferior. Los tallos rematan
en globulosas cabezuelas que parecen pequeñas alcachofas espinosas,
de flores azules.
La
planta es originaria de la cuenca mediterránea y era muy conocida y
apreciada por griegos y romanos en virtud de sus propiedades
culinarias. En efecto, el cardo se ha utilizado en la alimentación
humana desde hace mucho tiempo y según algunos resulta incluso más
sabroso que la propia alcachofa, de la cual es pariente próximo.
Floración
El
cardo florece en verano. Al ser una planta de cultivo, es fácil
encontrarla en cualquier zona del país, pudiendo haber distintas
floraciones en función de la zona en que se encuentre. De la
recolección interesa, para uso terapéutico, las hojas,
que se suelen recoger a mano en la época de plena floración;
posteriormente se ponen a secar extendidas sobre cañizos y a la
sombra. En algunas zonas el secado se realiza en secaderos, no
sobrepasando los 40 °C. Para consumo humano se recogen las
pencas.
Aplicaciones
En
el cardo podemos encontrar flavonoides, ácido clorogénico, un jugo
amargo llamado cinarina, sales de potasio y un polímero que por
hidrólisis libera fructosa. También se ha comprobado la presencia
de fermento Lab o quimosina, capaz de cuajar la leche. Pero por lo
que más se aprecia el cardo es por ser un excelente alimento
dietético para aquellas personas que no toleran bien la fécula,
sobre todo para los diabéticos.
Otras
propiedades que se le atribuyen son como colerético
( producir bilis ), colagogo
( expulsar la bilis ),
diurético y hepatoprotector
( ayuda al higado ).
Se emplea con éxito contra la ictericia,
así como en cualquier enfermedad de las vías biliares. También se
utiliza como hierba de cuajo, por el fermento Lab, empleándose mucho
en la fabricación de quesos. Para la preparación del cuajo la parte
utilizada es la flor,
que debe cortarse cuando se abre la alcachofilla; posteriormente se
deseca a la sombra y se guarda herméticamente.
En
general, la mejor manera de aprovechar las virtudes del cardo es
comiéndolo en cualquiera de las múltiples preparaciones que
existen, incluso crudo. Es un alimento muy agradecido, capaz de
adquirir el sabor que se le quiera dar. Según la leyenda, Enrique
VIII era un gran apasionado del cardo, hasta tal punto que lo
degustaba a todas horas, con una pasión desproporcionada. Otra
agradable manera de ingerir esta planta es en forma de bebidas
amargas y licores.
Administración
- Decocción. Por cada taza se emplea una cucharada grande de hojas de cardo desecadas y troceadas. Se mantiene el agua hirviendo durante 10 minutos. La dosis es de 2 ó 3 tazas al día, después de las comidas.
- Uso del cardo como cuajo. Como hemos comentado previamente, se emplean las flores, que se ponen a macerar en agua durante unas cuantas horas; pasado este tiempo se filtra el agua y se añade sobre la leche, calentada a no más de 40 °C. Luego se remueve para que se mezcle bien la leche con el agua y se deja reposar para que cuaje.
