Clemátide (Clematis vitalba)
Denominaciones
Aihen,
Clemátide, Clematis vitalba, Vidalba, Vidauba, Vide-branca
Descripción
Crece
en bosques húmedos, riberas, torrentes y sotos, siempre en lugares
donde la temperatura no se eleve en exceso. Su forma de crecimiento
recuerda a una cuerda larga que ascendiera enredándose en las ramas
de los árboles más altos. Las hojas nacen
opuestas y son de recia consistencia, semejantes en forma a las del
laurel, si bien sus dimensiones son más reducidas. Cada una de ellas
está constituida por cinco hojuelas de forma ovalada. Al llegar el
invierno se produce la pérdida de las hojas.
Floración
Las flores se
localizan en la copa de los árboles; son blancas y se disponen en
forma de ramilletes que nacen de las axilas de las hojas.
La época de floración se produce durante los meses de verano. De
cada flor nacen después de la fecundación varios frutos secos
de forma semejante a la de la lenteja.
La
recolección se realiza escogiendo las mejores hojas.
Aplicaciones
Contiene
protoanemonina, que le da una fuerte acción rubefaciente, vesicante y
analgésica. Su empleo por vía interna es peligroso y su utilización
por vía tópica se halla condicionada a prescripción facultativa.
Por
su potente acción vesicante ha
recibido el nombre popular de hierba de las llagas o de los
pordioseros. Esta última denominación se debe a que en otras épocas
los vagabundos aprovechaban la fuerte acción vesicante de esta
planta para la fabricación de una especie de
loción, mediante la expresión de las hojas,
que se extendían por toda la piel, produciéndose con ello
ulceraciones y llagas que luego mostraban a la gente para mover a
lástima y a compasión.
También
contiene saponósidos, derivados del ácido oleanólico y de la
hederagenina. Está indicado en neuralgias y dolores reumáticos,
siempre aplicado de forma externa.
Administración
- Pomada. Preparada con el jugo de las hojas. Se aplica en forma de fricciones locales para combatir neuralgias y dolores reumáticos. Se debe extender la pomada con los dedos y solo sobre las zonas doloridas, para proceder a continuación a lavarse las manos con abundante agua y jabón y procurando no tocar otras zonas del cuerpo como ojos, nariz o boca. Esta operación se puede repetir como máximo dos veces al día; puede crear una sensación de calor o quemazón en la piel.
Nunca
debe emplearse por vía interna ya que, como hemos comentado, es una
planta muy activa que puede ocasionar graves trastornos a nivel de
la mucosa digestiva.
