ICTUS
El
infarto
cerebral, llamado también ictus, apoplejía, ataque cerebral o
derrame, se produce cuando una arteria que lleva sangre al cerebro se
rompe o, más habitualmente, cuando se tapona con un coágulo lo que
causa una interrupción del flujo de sangre a una parte del cerebro.
Cuando
ocurre esta circunstancia, algunas células del cerebro comienzan a
morir y al cabo de ocho minutos han muerto todas las incluidas en la
zona afectada debido a la extrema necesidad de oxígeno que tienen
las células del cerebro (neuronas )
El
infarto
cerebral es causado principalmente por la arteriosclerosis, la
hipertensión, los problemas cardíacos, la diabetes, etc.,
situaciones muy similares a las observadas cuando ocurre el infarto
de
miocardo.
Los
síntomas más comunes de infarto cerebral son:
- Debilidad repentina, hormigueo o entumecimiento en brazos, piernas o cara, en especial en un lado del cuerpo
- Confusión repentina, con dificultad para hablar (como arrastrar palabras y decir tonterías) o para entender lo que otros dicen
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos o visión doble
- Mareo repentino, pérdida del equilibrio o la coordinación o desmayo
- Fuerte y repentino dolor de cabeza con náusea y vómito
Las
personas con más riesgo de sufrir de infarto cerebral son los
hombres (1.25 veces mayor riesgo que las mujeres), con más de 55
años, que sufren de enfermedades como la diabetes, hipertensión o
del corazón y con trastornos heredados de coagulación de sangre.
Si
ya se ha tenido un ataque cerebral previo, las probabilidades de
sufrir otro aumentan en 40% dentro de los cinco años posteriores.
Remedios
populares
- Remedio preventivo para el infarto cerebral: Realizar una frotación con una esponja húmeda con agua fría todas las mañanas y en la noche tomar un baño caliente (38 °C) de medio cuerpo. Este remedio ayuda a activar la circulación de la sangre en todo el cuerpo incluyendo el cerebro.
- Remedio preventivo para el infarto cerebral: Lavar y rallar una cáscara de limón o naranja cultivada de forma biológica (sin químicos) y colocar en 1 taza de agua. Hervir durante 5 minutos. Retirar del fuego y dejar refrescar. Tomar una taza al día de esta infusión. Este remedio mejora el estado de los capilares (los vasos sanguíneos más pequeños).
- Remedio preventivo para el infarto cerebral: Verter 1 cucharada de espino albar en 1 taza de agua que esté hirviendo. Tapar, colar y dejar refrescar. Tomar una taza de esta infusión a diario.
- Remedio preventivo para el infarto cerebral: Tomar 1 cucharada de lecitina a diario en el desayuno.
- Remedio preventivo para el infarto cerebral: Hervir, durante 5 minutos, 1 cucharada de ginkgo biloba en 1 taza de agua. Pasado ese tiempo, retirar del fuego y dejar refrescar. Tomar una taza al día.
Recomendaciones
Adoptar
una dieta sana Se recomienda el consumo de alimentos con poca sal
(para controlar la hipertensión), con mucha fibra (incluir al menos
cinco porciones al día de frutas y verduras al día) y con pocas
grasas saturadas.
Consumir
alimentos ricos en Omega 3 Se aconseja optar por alimentos ricos
en omega-3 como salmón, sardinas, trucha, macarela, germen de trigo
y aceite de cañola. ya que previenen los coágulos de sangre que
producen apoplejía. Consuma éstos dos o tres veces por semana.
Reducir
el colesterol alto Según
investigaciones realizadas, los niveles altos de colesterol LDL o
malo en la sangre aumentan el riesgo de infarto cerebral. De allí la
necesidad de mantener normal el nivel de colesterol o reducirlo si se
lo tiene alto.
Mantener
el estrés negativo a raya Algunos
estudios indican que una falta de control ante situaciones de estrés
negativa puede aumentar el riesgo de sufrir un infarto cerebral
especialmente aquellas personas que responden con ira o con un ritmo
cardíaco acelerado. Además, el estrés aumenta la formación de
placa en las arterias Por ello, se recomienda la práctica de métodos
de relajación, yoga, meditación trascendental y tai chi que calman
y mejoran el ánimo. Igualmente, ayuda ser positivo, optimista y
aprender a expresar en forma constructiva la ira o la frustración.
Evitar
el consumo de drogas ilegales El uso de cocaína estrecha las
arterias y hace que el corazón lata erráticamente, lo que puede
causar la formación de coágulos y apoplejía. El uso de heroína,
anfetaminas y esferoides anabólicos aumenta sus riesgos.
Beber
dentro de los límites Investigaciones realizadas señalan que
beber todos los días un poco de alcohol (vino) tiene un efecto
protector, pero advierten que la ingesta excesiva de bebidas
alcohólicas dobla las probabilidades de morir de apoplejía.
No
fumar Es importante observar que el riesgo de sufrir un infarto
cerebral es 50% mayor para fumadores (más alto para mujeres) que
para quien no fuma,
Hacer
ejercicio Se recomienda efectuar ejercicios aeróbicos (actividad
que lo deja un poco sin aliento), ya que, según un estudio realizado
la gente que quemó 2,000 calorías a la semana mediante ejercicio
redujo 46% el riesgo de sufrir de un infarto cerebral. En este
sentido, una caminata rápida por una hora, cinco días a la semana,
resulta ideal.
Acudir
de inmediato al centro médico más cercano o llamar a la ambulancia
si se sospecha que se sufre (u otra persona) de un ataque
cerebral.
