Variedades
de cebollas
Existen
numerosas variedades de cebollas que difieren entre ellas en la
forma, el color, las dimensiones y el sabor. Las españolas son
grandes, de forma esférica, con la cáscara café. Tienen un sabor
delicado, pero bastante intenso. En el Perú predomina el cultivo y
consumo de cebolla roja.
Las comunes tienen el bulbo de dimensiones medias y un sabor muy fuerte.
La de ensalada, blancas o rojas tienen un sabor dulce y delicado.
La scalogno con su gusto concentrado y sin asperezas, debe su nombre a Ascalon, en Palestina, donde crecía en los tiempos antiguos.
La de conserva, tienen pequeños bulbos con una cáscara café o plateada, se usan en salmueras y conservas.
El cipollotto es una planta inmadura donde el bulbo no se ha formado completamente, tiene un tallo largo y un sabor delicado
Las comunes tienen el bulbo de dimensiones medias y un sabor muy fuerte.
La de ensalada, blancas o rojas tienen un sabor dulce y delicado.
La scalogno con su gusto concentrado y sin asperezas, debe su nombre a Ascalon, en Palestina, donde crecía en los tiempos antiguos.
La de conserva, tienen pequeños bulbos con una cáscara café o plateada, se usan en salmueras y conservas.
El cipollotto es una planta inmadura donde el bulbo no se ha formado completamente, tiene un tallo largo y un sabor delicado
USO
TRADICIONAL
-
Abscesos:
1)
Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas
sobre la zona afectada.
2)
Cortar una cebolla por la mitad y asarla parcialmente, aplicar sobre
la zona afectada.
3)
También se puede usar cebolla, papas e higos de manera conjunta
sobre la zona afectada, hacer la curación hasta sentir mejoría.
-
Acido úrico:
1)
Tomar en ayunas una cuchara de zumo de cebolla cruda, hacer el
tratamiento hasta sentir mejoría.
-
Afecciones de la garganta:
1)
Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada
-
Alergias:
El tratamiento con la cebolla es por su flavonoide, quercetina, que
resulta muy útil para disminuir las reacciones alérgicas producidas
por el polen.
1)
Macerar una cebolla pelada y troceada en un vaso de agua durante un
par de minutos. Luego se bebe el agua.
-
Anemia:
1)
Tomar jugo de cebolla cruda, una cucharada en ayunas.
2)
Hervir 4 litros de agua con un kilo de cebolla picada hasta que la
cebolla se deshaga, luego añadir 3 cucharas de miel, y tomar 3-4
tazas al día de esta solución acompañado del zumo de un
limón.
-
Angina de pecho.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Tomar en ayunas una cucharada de zumo de cebolla cruda
-
Apendicitis:
1) Freír
trozos de cebolla blanca en aceite de almendras, luego envolver en
hojas de higuerilla y aplicar caliente la cataplasma sobre la parte
adolorida; al mismo tiempo tomar una cucharada de aceite de oliva.
-
Ardores del cerebro:
1)
Poner una cataplasma de cebolla molida sobre la zona enferma,
hacer el tratamiento hasta sentir mejoría.
-
Arteroesclerosis:
La
cebolla es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en
menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a
esta planta propiedades antitrombóticas (no formación de coágulos
en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria,
limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los
latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Tomar el jugo mezclado de cebolla y ajos crudos, combinados con
lechuga, tomar una cucharada en ayunas.
3)
Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
-
Asma:
La
cebolla, gracias a su riqueza en Tiosulfinatos, alivia
la constricción de los bronquios. Además
es muy rica en Quercitina que también alivia
las alergias (que
son otro factor que complica el asma). Por si fuera poco, antes hemos
comentado su
gran poder bactericida que ayudará a los asmáticos a hacer frente a
las infecciones respiratorias que
a menudo se les complican y terminan en una crisis asmática, hacer
el tratamiento hasta sentir mejoría
Bactericida: Por
su contenido de aceite esencial que contiene una sustancia volátil
llamada alilo (antibacteriano) y compuestos ricos en azufre, es,
junto con el ajo, uno de los mejores remedios naturales para combatir
procesos infecciosos.
1)
Preparar Jarabe de cebolla: Decocción durante una hora de la misma
cantidad de cebolla que de agua. A la preparación resultante, se le
añade 1/5 parte de miel y 1/3 de azúcar. Remover hasta que tenga
una buena consistencia y tomar tres tazas al día) (Vahos de cebolla
en agua hirviendo).
2)
Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
-
Calambres (histeria
de las mujeres):
1)
Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y
media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte,
macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día.
2)
También azar las cebollas y comerlas con miel o azúcar y aceite
-
Cálculos biliares:
La
cebolla en las enfermedades del hígado da resultados sorprendentes,
especialmente cuándo hay gases y obstrucción
1)
Moler una libra de cebolla, añadir una pinta (medio litro
aproximadamente) de jugo de uva, y tomarse una cucharada antes de las
comidas. Los rayos X han revelado que, con la ayuda de una suave
hierba, laxante, las piedras se disuelven y pasan. También se puede
usar con este mismo propósito sólo el zumo, pero en abundancia.
2) Tomar
en ayunas el jugo de un bulbo de cebolla cruda, o comer un bulbo de
cebolla cruda.
3)
Moler una libra de cebolla, añadir una pinta (medio litro
aproximadamente) de Whisky, y se toma una cucharada antes de las
comidas, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría
-
Cálculos renales:
1) Tomar
en ayunas el jugo de un bulbo de cebolla cruda, o comer un bulbo de
cebolla cruda.
-
Cáncer del estomago:
Los
compuestos azufrados parecen ser los responsables en la lucha contra
la aparición de células cancerosas en el estómago. El flavonoide
quercetina, por sus efectos antioxidantes, también parece jugar el
mismo papel en este sentido.
1)
Tomar el zumo de un bulbo de cebolla cruda en ayunas; si el estomago
no lo tolera, diluir en agua según conveniencia.
- Carraspera en la garganta:
- Carraspera en la garganta:
1)
Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada.
-
Circulación:
La
cebolla es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en
menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a
esta planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos
en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria,
limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los
latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Tomar en ayunas una cucharada de zumo de cebolla cruda.
-
Cistitis:
1)
Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y
media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte,
macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día.
-
Colesterol:
La cebolla
es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor
cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta
planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos en la
sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria,
limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los
latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
En ayunas tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda.
- Depuración del hígado:
1) Preparar una ensalada con el bulbo y las hojas de la cebolla, aliñado con zumo de limón.
-
Desinfectante:
1)
Comer caldo de cebollas.
-
Desmayos:
1)
Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y
media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte,
macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día.
2)
También azar las cebollas y comerlas con miel o azúcar y aceite
-
Diabetes:
Para
aquellos que son diabéticos, incorporar la cebolla a su tratamiento
es muy importante ya que ellos necesitan depurar su sangre y la
cebolla ayuda a depurarla, desinfectándola, ya que actúa eliminando
las impurezas de la sangre, tornándola más limpia y pura y por lo
tanto con más defensas.
1)
Tomar zumo crudo en sopas o simplemente comer cebollas enteras.
2)
Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
-
Digestivo:
1)
Tomar zumo crudo en sopas.
-
Digestión lenta:
1)
Tomar 3 veces al día 10 gotas de zumo de cebolla cruda con un
poco de azúcar.
-
Disentería:
1)
Tomar sopa de cebolla.
-
Dispepsia:
1) Cocer
2 cebollas en un litro de agua, y tomar una cucharada al levantarse y
otra antes de acostarse.
-
Diurético:
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
3) Infusión de cebolla cortada en una taza de agua hirviendo; tomar la infusión durante el día.
2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
3) Infusión de cebolla cortada en una taza de agua hirviendo; tomar la infusión durante el día.
-
Dolores de garganta:
1)
Hacer gárgaras con agua de cebollas cocidas.
2) Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas sobre la zona afectada.
2) Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas sobre la zona afectada.
-
Dolor de manos y pies:
1)
Echar cebolla con leche como cataplasma en la zona afectada
-
Dolores de muelas:
1)
Poner sobre la muela afectada un pedazo pequeño de cebolla.
-
Dolor de oído:
1)
Aplicar un algodón embebido con jugo de cebolla sobre el oído
adolorido o con zumbidos.
-
Edema:
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
-
Epilepsia:
1)
Tomar 3 cucharaditas de zumo de cebolla cruda por día.
-
Erupciones cutáneas:
1)
Usar el cocimiento de cebollas sobre la zona afectada.
-
Eructos:
1)
Tomar caldo de cebolla.
-
Estómagos delicados:
1)
Dejar la cebolla en maceración con aceite de oliva durante la noche,
lo que le hace perder su acritud. Lo mismo si la introducimos dentro
de agua con un poco de jugo de limón durante unos minutos. La
ventaja de estos dos procedimientos anteriores es evitar que la
cebolla pique, pero conservar sus propiedades. Luego comer la cebolla
macerada, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría
-
Estreñimiento:
1)
Comer cebollas crudas o cocidas o en jugo.
2) Cortar un bulbo en rodajas, cocerlo en medio litro de agua, endulzada con miel, luego filtrar el líquido obtenido y beber una taza en la mañana y otra en la noche.
3) Comer medio bulbo de cebolla asada, dos veces al día, hacer la curación hasta sentir mejoría
2) Cortar un bulbo en rodajas, cocerlo en medio litro de agua, endulzada con miel, luego filtrar el líquido obtenido y beber una taza en la mañana y otra en la noche.
3) Comer medio bulbo de cebolla asada, dos veces al día, hacer la curación hasta sentir mejoría
-
Fiebre:
1)
Tomar jugo de cebolla diluido en agua (50/50, 25/75)
-
Flatulencia:
Con
hipoclorhidria (disminución de jugos gástricos, pero se desaconseja
en caso de hiperclorhidria y ardores).
1)
Tomar sopa de cebollas.
-
Flebitis puerperal:
No
menos notable es su acción benéfica en la flebitis puerpeal o
inflamación de las venas después del parto, y como emenágoga, es
decir que provoca las reglas.
-
Forúnculos:
1)
Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas
sobre la zona afectada.
2)
Cortar una cebolla por la mitad y asarla parcialmente, aplicar sobre
la zona afectada.
3)
También se puede usar cebolla, patatas e higos de manera conjunta
sobre la zona afectada
-
Fungicida:
Además
alberga un aceite esencial que contiene una sustancia volátil
llamada alilo, con propiedades fungicidas.
-
Gota:
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2)
Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos, hacer la
curación hasta sentir mejoría
-
Gripe:
1)
Comer una cebolla cruda antes de acostarse, puede ser consumido
hervida o frita.
2)
Tomar 200 cm3 de zumo de cebolla mezclada con un te caliente, en 3
partes, durante el día; es bueno guardar cama (remedio francés).
3)
Echar sobre una taza de agua hirviendo el jugo de un limón, una
cucharadita de miel y una cuchara de zumo de cebolla, luego mezclar y
tomar durante el día en 4 – 6 tomas, se recomienda guardar
cama.
-
Hemorragias nasales:
1)
Poner sobre el cuello una cebolla cortada en mitades.
2)
Aspirar por las fosas nasales la mitad de una cebolla recién
cortada.
-
Hemorroides:
La
presencia de aliina, aunque en menor cantidad que en el ajo, la hace
muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas
(no formación de coágulos en la sangre) por lo que resulta muy
adecuada para fluidificar la circulación sanguínea, favoreciendo la
elasticidad de la arteria, limpia las grasas, aumenta la intensidad y
la frecuencia de los latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Cocer un bulbo de cebolla con un poco de aceite de linaza, luego
enfriar y aplastar para que se mezclen bien con el aceite; este
ungüento así obtenido aplicar sobre zona afectada.
3)
Picar una cebolla cruda y luego mezclar con un trozo de mantequilla y
aplicar la papilla sobre la parte enferma.
-
Heridas:
1)
Colocar la telita de cebolla sobre las heridas, para cicatrizar mas
rápido y reducir el riesgo de infección. La telita de cebolla
se le encuentra entre capa y capa de la cebolla.
-
Heridas en los pies:
Usar
la cebolla blanca, hervida y partida en dos, se aplica contra heridas
de los pies y contra las inflamaciones flemosas de los dedos
(panadizo).
-
Hidropesía:
1)
Comer en el día hasta 10 cebollas (dieta de cebollas), hasta
desaparecer el problema.
-
Hígado inflamado:
1)
Preparar un caldo de cebolla y tomar en ayunas y al acostarse
-
Hipertensión:
La cebolla
es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor
cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta
planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos en la
sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria,
limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los
latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Tomar una cucharada de zumo de cebollas crudas en ayunas.
-
Inapetencia:
1)
Preparar el jugo de un bulbo de cebolla, junto con el jugo de un
limón y dos cucharadas de miel; tomar lo mas caliente posible.
2)
Tomar caldo de cebolla.
-
Impotencia:
Sus
efectos afrodisíacos se utilizan en los casos de impotencia y
debilidad sexual, así como la falta de voluptuosidad.
1) Tomar el jugo de un bulbo de cebolla en ayunas; si tiene estomago delicado diluir con agua según conveniencia (50/50, 25/75, 20/80 o 10/90), hacer la curación hasta sentir mejoría
1) Tomar el jugo de un bulbo de cebolla en ayunas; si tiene estomago delicado diluir con agua según conveniencia (50/50, 25/75, 20/80 o 10/90), hacer la curación hasta sentir mejoría
-
Inflamación de la garganta:
1)
Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada
- Inflamación de los intestinos:
- Inflamación de los intestinos:
1)
Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada.
-
Insomnio:
1)
Comer una ensalada de cebollas en la cena.
- Llagas pútridas y purulentas:
1)
Usar el cocimiento de cebollas sobre la zona afectada
-
Lombrices:
1)
Hervir cebolla con leche y se les dará 3 cucharadas por la mañana y
tres por la noche.
2)
También se las puede remojar la cebolla cortada durante la
noche, en agua, y darles a beber en la mañana.
-
Nefritis:
1)
Tomar caldo de cebolla, también ensalada de cebolla; ayudarse con
ajos, zumo de limón y puerros.
-
Nerviosismo:
1)
Tomar caldo de cebolla.
2)
Inhalar por unos momentos la sustancia olorosa de la cebolla, calmará
a la persona más nerviosa, relajando sus nervios hasta producir
sueño.
-
Obesidad:
1) Comer
en abundancia cebolla cruda.
-
Ojos (Cataratas, nubes):
Finalmente,
el zumo de cebolla con miel, aplicado en gotas, fortalece los ojos
aclarando la visión, también combate las cataratas y nubes.
-
Osteoporosis:
Estudios
realizados sobre ratones, parecen demostrar, según investigaciones
realizadas en Suiza, como la ingesta diaria de este alimento favorece
el desarrollo del tejido óseo, disminuyendo en un 20 % la
osteoporosis.
-
Orzuelo:
1)
Cebolla cruda aplicada contra el ojo afectado de orzuelo,
generalmente desaparece al principio.
2)
Aplicar una compresa de cebolla ligeramente tibia
-
Otitis:
1)
Una pequeña cebolla asada en ceniza y puesta en un paño fino con un
poco de manteca sin sal y aplicado al oído, cura los dolores de este
órgano.
2)
Echar una gota del zumo de cebolla vertido sobre algodón en cada
oído es bueno para los dolores y zumbidos de los oídos (remedio
ruso).
-
Panadizo:
1)
Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas
sobre la zona afectada.
-
Parasitosis:
1)
Dejar en una vaso de agua fría trozos de cebolla durante toda la
noche, y al día siguiente en ayunas se tomara esa solución.
-
Picaduras de avispas, abejas, y mordeduras de perros:
1)
Aplicar sobre las partes afectadas una frotación de jugo de cebolla.
2)
Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas
sobre la zona afectada.
-
Picaduras de insectos:
1)
Mojar la zona afectada con el zumo de una cebolla fresca machacada)
-
Putrefacción intestinal:
La
cebolla actúa, inhibiendo la putrefacción intestinal y echa fuera
los fermentos e impurezas del sistema; así su uso disminuye la
formación de toxinas putrefactivas en los intestinos, el cual viene
a ser un importante factor etiológico en el control de la
hipertensión
-
Relajación de nervios:
Inhalar
por unos momentos la sustancia olorosa de la cebolla, calmará a la
persona más nerviosa, relajando sus nervios hasta producir sueño.
-
Resaca:
1)
Tomar jugo de cebolla cruda diluida con agua
-
Resfrío:
1)
Comer una cebolla cruda antes de acostarse, puede ser consumido
hervida o frita.
-
Resfriados (niños):
1)
cortar una cebolla grande por la mitad y dejarla en nuestra mesita de
noche junto a nuestra cama.
-
Retención de orina:
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2)
Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
3)
Aplicar sobre la vejiga una cebolla azada lo más caliente posible,
(especialmente niños).
-
Reumatismo:
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2)
Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
-
Rinitis:
1)
Preparar zumo de cebolla, beber medio vaso en ayunas,
2)
aplicar una gota de jugo de cebolla sobre cada fosa nasal.
-
Ronquera:
1)
La cebolla mezclada con miel a partes iguales aclara la voz y
soluciona el problema de la ronquera; beber 3 cucharadas diarias del
jugo de la mezcla de cebolla con miel (remedio romano de los tiempos
de Nerón),
2)
Hacer gárgaras con agua de cebollas cocidas.
-
Sabañones:
Sirve
para eliminar el picor, muy habitual en la presencia de sabañones,
por su riqueza en aliina, uno de los mejores antibióticos naturales;
1)
Hacer un emplasto con zumo de cebolla sobre la zona afectada.
2)
Frotar con zumo de cebolla sobre la zona afectada.
3)
Poner una cataplasma de cebolla con leche en la zona afectada.
-
Sed:
Tomar
caldo de cebolla.
-
Somnolencia:
Sorbiendo
el zumo por la nariz, purga la cabeza y ayuda en el letargo.
-
Tos (niños):
1)
cortar una cebolla grande por la mitad y dejarla en nuestra mesita de
noche junto a nuestra cama.
2) También
azar las cebollas y comerlas con miel o azúcar y aceite.
-
Tifoidea:
1) coger
8 bulbos de cebolla y un puñado de tilo, hervirlos en un litro de
agua durante 10 minutos; tomar 3 cucharadas cada hora durante
una semana.
-
Uremia:
1)
Tomar una taza de zumo de cebolla cruda mezclada con miel de abeja, 3
veces al día
-
Vejiga:
Favorece
la eliminación de líquidos corporales.
1)
preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y
macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2)
Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
-
Tifus:
Los
compuestos azufrados y sus flavonoides le confieren también un gran
poder bactericida y es así un gran desinfectante natural. En estos
casos será de gran ayuda el tomar mucha cebolla.
-
Triglicéridos:
La cebolla
es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor
cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta
planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos en la
sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria,
limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los
latidos cardiacos.
1)
Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en
un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2)
Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
-
Uremia:
En
los casos graves de uremia, para estimular la micción y la
transpiración, se empleará zumo de cebolla blanca mezclado con
leche y miel de abejas o con cualquier otra hierba diaforética, y se
administrará tres veces al día, cada vez una taza.
-
Vejiga:
La
tisana con leche o agua de cebolla, previamente cocida bajo cenizas,
es excelente en las afecciones de la vejiga, como en el mal de
piedra.
-
Verrugas:
1) Aplicar
sobre las verrugas zumo de cebollas crudas.
2) Las
verrugas pueden eliminarse si diariamente aplicamos dos o tres veces
un emplasto con el jugo de una cebolla machacada en vinagre
Contraindicaciones
Entre
las contraindicaciones de la cebolla tenemos: Los pacientes con
hemorragias activas o que estén con tratamientos con anticoagulantes
deberán consultar al médico la conveniencia de tomar
extractos de cebolla (por su acción fibrinolítica), ya que puede
causar dermatitis por su uso externo.
Niños menores de 2 años no pueden tomar tinturas de cebolla por su contenido alcohólico, ni pacientes en proceso de deshabituación etílica.
El uso de diuréticos en presencia de hipertensión o cardiopatías, sólo debe hacerse por prescripción y bajo control médico, dada la posibilidad de aparición de una descompensación tensional o, si la eliminación de potasio es considerable, una potenciación del efecto de los cardiotónicos.
Niños menores de 2 años no pueden tomar tinturas de cebolla por su contenido alcohólico, ni pacientes en proceso de deshabituación etílica.
El uso de diuréticos en presencia de hipertensión o cardiopatías, sólo debe hacerse por prescripción y bajo control médico, dada la posibilidad de aparición de una descompensación tensional o, si la eliminación de potasio es considerable, una potenciación del efecto de los cardiotónicos.
Para los diabéticos, debe controlarse la glucemia para ajustar, si es necesario, la dosis de insulina o de antidiabéticos oral; se debe tener en cuenta el contenido alcohólico del extracto fluido y de la tintura.
