Sanamunda (Thymelaea sanamunda)
Denominaciones
Sanamunda,
Thymelaea sanamunda
Descripción
La
samanunda es un vistoso arbusto perteneciente a la familia de las
timeleáceas, de cepa gruesa y leñosa que produce numerosos vástagos
a lo largo del año, blandos y poblados de infinitas hojas, éstas
tienen forma de hierro de lanza, acabado en pico, y son totalmente
lampiñas. Las flores se descubren entre las hojas en la parte alta
de las ramas.
Este
arbusto se cría entre matorrales, en laderas soleadas, tierra baja y
montañas por debajo de los mil metros de altura.
Floración
Florece
durante los últimos días de abril y hasta bien entrado el mes de
julio dependiendo de la altitud en la que se encuentre. La
recolección con fines medicinales de esta planta debe realizarse
antes de la época de floración; una vez arrancada de la tierra debe
ponerse a secar a la sombra o en un secadero con temperaturas no
superiores a 40 °C tras lo cual debe guardarse en frascos
herméticos, preservándola así de la luz y de la humedad.
Aplicaciones
Se
trata de una planta que se encuentra todavía en una fase temprana de
estudio y cuya composición aún se desconoce aunque se presupone que
contiene sustancias parecidas a las de otras plantas de la misma
familia. No obstante, sus efectos purgantes son de sobra conocidos y
aunque en pequeñas dosis actúa levemente como laxante, en dosis
mayores se convierte en un drástico evacuante y en un ejemplo más
de los cientos de plantas que se utilizan para sanar el cuerpo
mediante la eliminación de materia. De hecho, sanamunda deriva del
latín sanare, y mundare, que significa limpiar, es decir, se trata
de una planta que sana limpiando. Antiguamente se pensaba que la
eliminación por parte del cuerpo de los sólidos y líquidos
contribuía a la curación de todos los males y, desde siempre, se
han utilizado todo tipo de purgantes, eméticos, diuréticos,
coleréticos y colagogos, algunos de ellos con indudables beneficios,
pero otros muchos con peligrosos efectos secundarios.
Para
finalizar, debemos insistir una vez más en el especial cuidado que
debemos mostrar con los remedios que nos brinda la madre naturaleza y
en la necesidad de pedir información al personal facultativo antes
de utilizar un purgante.
Administración
- Polvos. Se reduce la planta al estado de polvo, y se prepara posteriormente un cocimiento del cual se toman pequeñas cantidades hasta que empieza a hacer efecto. Es importante atenerse a la dosis prescrita por el médico.
