La
fiebre es un mecanismo fisiológico del organismo que indica que el
sistema inmunológico está luchando contra una infección o virus.
La
temperatura corporal, de la mayoría de bebés y niños, se
encuentra en los 37° C (98,6° Fahrenheit) que
puede verse incrementada en unas décimas por factores como si lleva
demasiada ropa al acostarse por la noche, después de comer
recientemente o que le estén saliendo los dientes
Sin
embargo, cuando la temperatura supera los 38 °C, es necesario que
los padres tomen medidas para bajarla.
Es
importante que los padres observen el aspecto general del niño y los
síntomas que posee para poder determinar lo que tiene. En la mayoría
de los casos, la fiebre responde a un proceso viral como la gripe y,
casi siempre es benigno; pero, en algunas ocasiones, podría ser
causada por otras enfermedades que, de no ser tratadas
adecuadamente, pueden desarrollar una complicación grave.
Algunas
enfermedades que tienen como síntoma común la fiebre son:
- Gripe, principio de neumonía y sarampión y bronquitis (fiebre con tos)
- Laringitis, amigdalitis, otitis media y escarlatina (fiebre con dolores de garganta o de oído)
- Apendicitis, gastroenteritis, meningitis y gripe (fiebre con vómitos)
- Sarampión, rubéola, escarlatina e insolación (fiebre con erupción rojiza)
- Varicela (fiebre con pústulas cutáneas)
- Hepatitis (fiebre con coloración amarilla de la piel)
- Gripe y meningitis (fiebre con cefaleas)
Mientras
que los padres identifican la dolencia de su bebé o su hijo y si es
necesario acudir o no a un médico, no resulta conveniente
descuidarse con la fiebre. A continuación, se detallan
algunos remedios y recomendaciones para bajar la fiebre infantil:
Remedios
populares
Remedio
para la fiebre infantil Colocar compresas o toallas
humedecidas con agua tibia sobre la frente, las muñecas y las
pantorrillas.
Remedio
para la fiebre infantil Dar al niño o
bebé un baño, con agua a 2 °C por debajo de su temperatura, y
dejar que se refresque levemente. El baño no debe
ser mayor de 15 minutos
Remedio
para la fiebre infantil Frotar
suavemente el cuerpo con una esponja con agua tibia y luego secar al
bebé o niño con toquecitos con el fin que puedaconservar humedad
Remedio
para la fiebre infantil Colocar un puñado de grosellas
en la licuadora junto con un poco de agua. Licuar, colar y
administrar al niño 2-3 veces al día (una cucharada cada vez)
Remedio
para la fiebre infantil Poner rodajas de patata cruda en
la planta de los pies del niño y fijarlas con una venda o calcetín.
Cambiar 2 veces al día
Remedio
para la fiebre infantil Verter una
cucharada de pétalos secos de girasol a una taza de agua que esté
hirviendo. Dejar reposar por 10 minutos. Colar y dar al niño 3
cucharaditas 3 veces al día.
Recomendaciones
Verificar
la temperatura del niño menor de seis años de edad de forma
rectal. Para tal fin, se debe colocar el niño boca
abajo y luego lubricar un poco la punta del termómetro con vaselina
para poder introducir sólo media pulgada en el recto. En
niños menores de seis años no se recomienda tomar la temperatura en
las axilas porque todavía no se han desarrollado completamente y los
resultados serían inexactos. Tampoco se debe introducir
el termómetro de mercurio en la boca, ya que podría romperse y
lesionarlo y, en el caso de los digitales, el niño no sabría
sujetarlo adecuadamente en la boca.
Verificar
la temperatura del niño mayor de seis años de edad en forma
oral. Para ello, colocar la punta del termómetro bajo la
lengua del niño. Solicitarle que mantenga bien cerrados
los labios, pero sin morder el termómetro, ya que podría
romperse. Dejar el termómetro de mercurio unos 3
minutos en la boca antes de comprobar la temperatura.
No
abrigar a los niños demasiado Resulta
contraproducente abrigar a un bebé o niño con fiebre, ya
que le aumentaría su acaloramiento. En su lugar, se les
debe vestir con prendas de tejidos naturales y ligeros.
No
dar friegas con alcohol a los niños con fiebre, ya
que éste podría ser absorbido por la piel y causarle intoxicación
e hipoglicemia.
Evitar
la deshidratación del bebé o del niño Los padres
deben suministrar a su hijo líquido (agua, jugos, caldo, suero
pediátrico, etc.) a menudo para que no se deshidrate. En
el caso de los bebés que reciben leche materna, la madre debe darle
el pecho más a menudo.
Evitar
suministrar al niño ácido Acetilsalicílico, ya que éste
puede propiciar el peligroso Síndrome de Reye.
Acudir
al doctor:
- Si se tiene dudas con respecto a la enfermedad que está provocando la fiebre del bebé o el niño para poder que reciba el tratamiento más adecuado.
- Si el bebé tiene más de 38 °C y tiene menos de tres meses.
- Si el niño presenta convulsiones febriles por más de 15 minutos, o si se repiten con frecuencia.
- Si el bebé o niño presenta dificultad para respirar, está adormilado o excesivamente irritable o si aparecen manchas en la piel que antes no tenía.