lunes, 30 de diciembre de 2013

RUBEOLA
































La rubeola (sarampión alemán) es una enfermedad viral, infecciosa y febril, altamente contagiosa, causada por un virus del grupo de los togavirus, que afecta especialmente niños entre 2 y 10 años aunque también los adultos pueden contraerla.
Su contagio se produce a través de la tos o de estornudos (vía aérea) y tiene un período de incubación de hasta 21 dias


La rubéola es más prevalente en el invierno y primavera y extensas epidemias ocurren ocasionalmente, como sucedió en los Estados Unidos en 1935 y 1964 y en Australia en 1940. Las epidemias y los brotes son comunes en instituciones, colegios y grupos militares.
La rubéola presenta una serie de síntomas como:
  • Manchas rosadas (redondeadas u ovaladas) que surgen primero detrás de las orejas, en la frente, mejillas, aletas de la nariz y cuero cabelludo. y que, después de 12 horas, se extiende al resto del cuerpo.
  • Fiebre entre 100° a 102° Farenheit (37.8° y 38.9° centígrados),
  • Ganglios linfáticos inflamados especialmente en la parte posterior del cuello y en la base del cráneo.
  • Malestar general
  • Conjuntivitis
Aunque la rubéola es una enfermedad que no produce complicación alguna en los niños, en el caso de los adultos es todo lo contrario y existe  un porcentaje significativo con dolores en la garganta y articulares.  
Sin embargo, la situación puede complicarse aún más si  la rubéola infecta a una mujer no vacunada durante los primeros tres meses de embarazo, ya que es posible que el virus atraviese la barrera placentaria y alcance al embrión, lo que provoca el síndrome de rubéola congènita.
El feto, en este caso, puede sufrir malformaciones graves e irreversibles como problemas oculares (cataratas, glaucoma, ojos pequeños), anomalías cardíacas, sordera, retraso mental, microcefalia (cabeza de pequeño tamaño), alteraciones óseas, ictericia, etc.
El diagnóstico de rubéola, especialmente en mujeres embarazadas, debe confirmarse con la demostración de un aumento del título de anticuerpos en sueros obtenidos a la mayor brevedad posible (en el plazo de 10 días) después del comienzo de una enfermedad sospechosa o una exposición y entre los 7 y 14 días subsiguientes.

Remedios populares

A continuación se presenta una serie de remedios que tienen como fin aliviar los síntomas de la rubéola:
Remedio para la rubéola: Verter 1 cucharada de salvia y otra de tomillo en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar, colar y dejar refrescar.  Tomar de 2 a 3 tazas al día.  
Remedio para la rubéola: Hervir, durante 5 minutos, 1 taza de agua que contenga 1 cucharada de angélica y otra de borraja.  Pasado ese tiempo, retirar  del fuego y dejar refrescar. Tomar 3 tazas al día
Remedio para la rubéola: Verter un puñado de hojas de frambueso en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar en infusión.  Beber 2 tazas al día.

Recomendaciones

Recomendaciones en caso que se tenga la enfermedad:
Proporcionar al enfermo una alimentación especialmente líquida por las molestias e inapetencias propias de la rubéola.
No permitir que el niño  acuda durante los primeros días de síntomas a escuela, guardería, colegio, por los riesgos de contagio que conlleva para otros niños.
Solicitar al enfermo reposo en cama durante los primeros días
Vigilar que no aparezcan otras infecciones añadidas.

Recomendaciones preventivas
Evitar que un niño o adulto con rubéola esté en contacto con una mujer embarazada (durante el primer trimestre) o con mínimas posibilidades de estarlo.
Procurar la vacunación oportuna.  Ésta se suele poner junto con las vacunas contra el sarampión y las paperas, en un sólo pinchazo que se denomina vacuna "triple vírica" (MMR) y que se administra cuando el niño tiene entre doce y quince meses de edad. Se deben administrar dosis de refuerzo posteriormente  Además de los niños, otras personas que deben ponerse la vacuna contra la rubéola son:
  • Las mujeres que no se hayan puesto previamente las dos dosis de la vacuna y que sepan que no están embarazadas ni van a estarlo durante los próximos tres meses
  • El personal de los centros preescolares
  • Estudiantes universitarios
  • El personal militar
  • El personal del área de la salud
La vacuna contra la rubéola tiene relativamente pocos efectos secundarios adversos. A veces puede aparecer una ligera erupción, febrículas y dolor de articulaciones a partir de la primera a la tercera semana que sigue al pinchazo.
A un niño se le puede poner la vacuna a pesar de que su madre esté embarazada en ese momento, pero una mujer embarazada no inmunizada nunca debe vacunarse.