Verbena (Verbena oficinalis)
Denominaciones
Aistrika,
Berbena, Herba da crus, Izusta, Verbena, Verbena macho, Verbena
oficinalis
Descripción
La
verbena es una planta herbácea perteneciente a la familia de las
verbenáceas, que reúne aproximadamente unas ochocientas especies,
herbáceas o leñosas. Farmacológicamente se trata de un grupo de
plantas poco estudiado; tan sólo la especie que nos ocupa ha sido
investigada más en profundidad. Tiene un tallo anguloso, ramificado
en su parte superior y con hojas opuestas y recortadas. Es una
especie muy extendida por Europa, Asia y África, creciendo sobre
todo entre los escombros, en las cunetas y lugares abandonados,
siempre que estén abrigados del viento.
Floración
La
verbena florece en verano. Para uso medicinal se recolecta la planta
florida, antes de que se hayan formado los frutos. Tras un secado a
la sombra y en lugar bien ventilado, se guarda en frasquitos
herméticos para evitar la humedad que podría estropearla.
Aplicaciones
En
todas las partes de la planta encontramos el glucósido verbenalina,
que se rompe parcialmente durante el proceso de secado. Además posee
abundantes mucílagos, taninos, una esencia y un principio amargo. El
glucósido confiere a la planta propiedades ligeramente
parasimpaticomiméticas, es decir, que estimula el sistema nervioso
parasimpático, que es aquella parte encargada de la sedación, de la
secreción glandular, del control de los espasmos, etc. También
estimula los movimientos intestinales, la diuresis y reduce la
frecuencia y fuerza del latido cardíaco, además de tener efectos
analgésicos y antirreumáticos. Todos estos efectos se deben a la
presencia del glucósido. En relación con los taninos, encontramos
una acción astringente; por su parte, los mucílagos le proporcionan
una actividad emoliente y antiinflamatoria.
Por
tanto, es una planta especialmente indicada para tratar estados de
ansiedad, taquicardia, insomnio, migrañas, estreñimiento,
gastritis, espasmos gastrointestinales, neuralgias, reumatismos y
algunas patologías oculares. Tiene, no obstante, algunas
contraindicaciones, en concreto durante el embarazo. En animales de
experimentación se ha comprobado una acción uterotónica del
glucósido. Dicha acción no se ha verificado en humanos, pero
siempre hay que tener precaución. En general, las mujeres
embarazadas no deben tomar ningún medicamento sin consultarlo con el
médico, incluyendo en la concepción de medicamento cualquier
preparación casera, por muy inocua que pueda ser. No sería la
primera vez que una mujer en estado de buena esperanza acude a un
servicio de urgencia hospitalaria con una intoxicación grave,
después de haber tomado una infusión de hierbas que, según su
vecina, iba muy bien para que el "niño saliera con ojos
azules". La medicación es un acto muy serio y debe dejarse en
manos de personal autorizado, esto es, médicos y farmacéuticos.
Ningún otro profesional tiene los conocimientos necesarios para
poder prescribir ni dispensar medicinas.
Administración
- Infusión. Se prepara a partir de una cucharadita de postre por taza, tomando una taza después de las tres principales comidas.
- Infusión de uso externo. Al 5%, se puede usar en forma de lavados oculares. También se puede preparar una decocción, hirviendo durante 10 minutos 25 gr. de la planta en 1/2 litro de agua. Se aplica en forma de compresas.
